Por fuera todo sigue funcionando y,
por dentro, sabes que necesitas parar, pero
no encuentras la manera de hacerlo
Un recorrido de 12 semanas para aprender a darte cuenta antes, reconocer cuándo entras en piloto automático y crear el espacio suficiente para elegir cómo responder con autenticidad y coherencia interna.
No es una propuesta para dejar de sentir ni para convertirte en alguien permanentemente tranquilo. Es un proceso para personas que siguen funcionando, pero notan que ya no quieren seguir viviendo ciertas cosas de la misma manera.
INICIO
MARTES 12 DE ENERO 2027
PROCESO
12 SEMANAS
2H ONLINE EN DIRECTO
ENCUENTRO SEMANAL
GRUPO REDUCIDO
MÁXIMO 14 PERSONAS
ENTREVISTA PREVIA
30 MIN. PARA CONOCERNOS
Quizá te reconoces en alguna de estas situaciones
Hay personas que ya han leído, hecho terapia, meditado o trabajado consigo mismas. Y, sin embargo, cuando llega el momento real, aquello que saben no siempre está disponible.
Una cosa es entender lo que te pasa. Y otra muy distinta es darte cuenta mientras está pasando.

No puedo desconectar
El día termina, pero tu cabeza sigue trabajando. Sigues repasando conversaciones, tareas o decisiones aunque ya no haya nada que resolver.

Algunas emociones o pensamientos me dominan
Hay momentos en los que lo que sientes o piensas acaba ocupando demasiado espacio. Intentas controlarlo, evitarlo o hacer que desaparezca. Has probado distintas maneras y, aun así, cuando aparece de verdad, no sabes qué hacer con ello.

Por fuera funciono. Por dentro estoy cansada
Cumples, trabajas, atiendes a los demás y sigues adelante. Pero hay una parte de ti cansada de funcionar siempre desde la misma exigencia, tensión o inercia. ello.
Sé mucho sobre mí, pero en el momento real se me olvida
Has aprendido cosas valiosas, pero no siempre aparecen justo cuando más las necesitas.
Algo ya no encaja
No hace falta estar en crisis para necesitar parar. A veces simplemente ya no quieres seguir viviendo ciertas cosas de la misma manera.
Tu cuerpo te avisa antes que tú
Mandíbula apretada, respiración corta, presión en el pecho, cansancio, inquietud o necesidad de responder inmediatamente.
Te cuesta descansar sin culpa
Incluso cuando frenas, aparece la sensación de que deberías estar haciendo algo más.
“Entender lo que te pasa no siempre hace que puedas cambiarlo cuando está pasando. Primero hay que aprender a parar.”
Yo también he tenido que aprender a parar.
Tengo 65 años. Durante muchos años he sido una persona ansiosa, impaciente y con mucho miedo.
Una de las cosas que más me ha costado aprender ha sido reconocer qué me estaba pasando mientras me estaba pasando. Podía comprender muchas cosas, podía acompañar a otras personas y, sin embargo, no siempre tenía disponible para mí aquello que conocía cuando realmente lo necesitaba.
Con los años he aprendido que sentir miedo, enfado, ansiedad o desespero no significa que tenga que responder automáticamente desde ahí. La emoción está. No hace falta negarla. Pero puedo aprender a reconocerla, notar qué está ocurriendo en mi cuerpo y observar qué pensamientos aparecen antes de actuar.
Para mí, parar no ha significado dejar de sentir ni convertirme en una persona permanentemente tranquila. Ha significado crear un poco de espacio para poder preguntarme: “¿esto que estoy haciendo me lleva hacia donde quiero ir o estoy recorriendo otra vez el camino de siempre?”
Me he formado en Terapia Gestalt, meditación Vedanta no-dual, acupuntura y medicina tradicional china. Durante veinte años fundé y dirigí una escuela de formación terapéutica. Todo ese recorrido me ha dado herramientas, pero P.A.R.A.R. nace también de algo mucho más personal: haber tenido que aprender a aplicarme a mí mismo muchas de las cosas que durante años podía explicar a otros.
Cada vez me interesa menos decirle a una persona qué debería hacer. Me interesa más ayudarla a reconocer qué está ocurriendo dentro de ella para que pueda decidir por sí misma. Mi camino no tiene por qué ser el tuyo. Mi manera de parar tampoco. El trabajo está en que puedas ir encontrando la tuya.
Parar no significa dejar de sentir ni dejar de pensar.
Significa empezar a relacionarte de otra manera con lo que aparece dentro de ti, para que una emoción o un pensamiento no tengan que decidir automáticamente por ti.
Sentir no es obedecer
Una emoción puede estar presente sin tener que dirigir automáticamente tu conducta.
Pensar no es saber
Un pensamiento puede aparecer sin convertirse en una orden ni en una verdad absoluta.
Parar no es rendirse
Es crear el espacio necesario para poder ver qué está ocurriendo.
Tres movimientos para llevar P.A.R.A.R. a la vida real.
Por dentro seguiremos trabajando con P.A.R.A.R., pero no necesitas memorizar un método.
Lo importante es experimentar qué empieza a cambiar cuando aprendes a darte cuenta, haces espacio y recuperas la posibilidad de elegir cómo responder.
Darme cuenta
Reconocer cuándo estoy entrando en automático. Qué está ocurriendo en mi cuerpo. Qué emoción aparece. Qué me estoy contando. Qué impulso empieza a empujarme hacia la respuesta de siempre.
“¿Qué está ocurriendo en mí antes de que vuelva a hacer lo de siempre?”
Hacer espacio
Aprender que no necesito arreglar inmediatamente cada sensación incómoda. Poder permanecer unos momentos con lo que aparece, observarlo y tomar algo de distancia antes de reaccionar.
“¿Puedo dejar que esto esté aquí sin tener que reaccionar todavía?”
Elegir dirección
Preguntarme qué es importante para mí en esta situación y traducirlo en una respuesta concreta. No buscamos la respuesta perfecta. Buscamos una respuesta un poco más consciente y coherente con cómo quiero vivir.
“Aunque esto esté aquí, ¿cómo quiero responder?”
PARAR · ATENDER · RECONOCER · ALINEAR · RITUALIZAR
Parar no es desconectarte de la vida. Es poder estar un poco más presente dentro de ella.
Parar puede empezar en mitad de una situación cotidiana.
P.A.R.A.R. es una forma sencilla de entrenar algo que normalmente damos por supuesto: darnos cuenta de lo que está ocurriendo antes de que la reacción automática haga todo el recorrido por nosotros.
Trabajamos con cuerpo, pensamientos, emociones, patrones y situaciones reales. No buscamos que memorices una técnica ni que sigas una secuencia perfecta. Buscamos que vayas reconociendo tus señales, tus inercias y qué te ayuda de verdad a crear espacio antes de responder.
No hemos inventado la atención al cuerpo, la observación de la mente o el trabajo emocional. La propuesta de P.A.R.A.R. está en reunir estos aprendizajes en una práctica sencilla y llevarlos a la vida cotidiana: cuando hay prisa, miedo, cansancio, conflicto o una decisión que importa.
No necesitas hacerlo perfecto.
Necesitas empezar a verlo antes.
¿Puede ser para ti?
Es para ti si...
- Vives con una sensación frecuente de aceleración interna.
- Sabes que necesitas parar, pero no sabes bien cómo hacerlo cuando realmente estás dentro.
- Repites determinados patrones aunque los comprendas.
- Has hecho trabajo personal y te cuesta trasladarlo a situaciones reales.
- Quieres reconocer mejor lo que ocurre en tu cuerpo, pensamientos y emociones.
- Hay maneras de vivir que antes te servían y ahora ya no te encajan igual.
Quizá No es para ti si...
- Buscas una solución inmediata.
- Quieres una técnica para dejar de sentir.
- Esperas que otra persona te diga qué decisiones debes tomar.
- Quieres consumir contenido pero no practicar.
- No puedes comprometerte mínimamente con el proceso.
- Necesitas ahora una atención terapéutica individual intensiva o urgente.
Es un espacio de aprendizaje, práctica y acompañamiento grupal. Reconocer sus límites forma parte de hacer bien este trabajo.
No quiero decirte qué camino tienes que seguir. Quiero acompañarte a que puedas reconocer mejor desde dónde estás tomando tus decisiones.
Mi trabajo en la mentoría es crear un espacio de práctica, observación y acompañamiento donde puedas mirar lo que te pasa sin pelearte contigo y sin convertir el proceso en otra exigencia.
La experiencia personal, los años de formación y el trabajo acompañando a otras personas están al servicio de una idea sencilla: ayudarte a que aquello que comprendes pueda empezar a estar disponible también cuando la vida se complica.
Mentoría Aprender a P.A.R.A.R.
Un proceso de 12 semanas para practicar la capacidad de darte cuenta antes, reconocer lo que te ocurre y responder con un poco más de elección en situaciones reales.
— INVERSIÓN —
890€
o 3 pagos de 310€
No hay una compra inmediata.
Primero hablamos. La entrevista es gratuita y sin compromiso.
Si durante la conversación vemos que necesitas otra cosa, también forma parte de nuestro trabajo decírtelo.
— QUÉ INCLUYE —
- 12 semanas de acompañamiento
- Un grupo reducido (máximo 14 personas)
- Encuentros semanas (2h online en directo con Ferran Lacoma)
- Sesión Previa de Orientación (Gratuita)
- Prácticas entre encuentros
- Devolución individual + 6 meses en SER Annora
Dudas que escuchamos a menudo.
No buscamos convencerte de entrar. Buscamos que puedas entender bien qué tipo de proceso es y valorar si encaja contigo ahora.
No. Es un proceso de aprendizaje y acompañamiento grupal. Si necesitas atención terapéutica individual intensiva o urgente, esta mentoría no es el espacio adecuado.
Aquí no trabajamos una única técnica. El recorrido integra cuerpo, emoción, pensamiento, patrones relacionales y práctica cotidiana. El foco está en reconocer qué ocurre cuando sabes que podrías parar y, sin embargo, no paras.
No. La meditación puede ser una herramienta, pero no es un requisito ni el centro de la mentoría.
Todas las sesiones quedan grabadas y disponibles en la plataforma. Puedes plantear tus preguntas por adelantado para que sean respondidas aunque no estés.
Porque comprender una idea no significa tenerla disponible cuando la necesitas. Las doce semanas permiten practicar, observar lo que ocurre en situaciones reales, volver a probar y dar tiempo a que cada persona encuentre una manera propia de parar que pueda sostener en su vida cotidiana.
Porque no todo el mundo necesita lo mismo. La entrevista permite conocerte, responder tus preguntas y valorar juntos si este proceso es adecuado para ti en este momento.
No tienes que cambiar toda tu vida.
Quizá el primer paso sea empezar a darte cuenta de cómo la estás viviendo mientras está ocurriendo.
Entrevista gratuita · sin compromiso · primero hablamos, después decides.